¿Por dónde empezar? La interfaz de audio es el corazón del home studio
La interfaz de audio convierte la señal de tu micrófono o guitarra en datos que entiende la computadora, y también envía el sonido a tus auriculares o monitores. Es el equipo más importante porque define la calidad de grabación y la latencia que vas a tener.
Buscá una interfaz con al menos una entrada XLR con Arturia MiniFuse 2 es una opción compacta y confiable. Si grabás una sola fuente a la vez, una interfaz de una entrada como Arturia MiniFuse 1 alcanza; si pensás grabar dos micrófonos o un micrófono y una guitarra juntos, elegí la de dos. La cantidad de entradas define cuántas señales podés grabar al mismo tiempo.
La latencia depende del controlador de la interfaz. Las interfaces modernas traen drivers que permiten monitoreo directo para que escuches tu voz sin demora mientras grabás.
Micrófono: condensador o dinámico según lo que grabés
Para grabar voces en casa el micrófono condensador es el más usado porque captura más detalle y brillo. Un clásico como Audio Technica AT2020 es ideal para empezar: necesita phantom power, que lo entrega la interfaz. Si grabás instrumentos fuertes o en un ambiente con ruido de calle, un micrófono dinámico puede funcionar mejor porque rechaza el sonido de atrás.
Los micrófonos USB como Alctron UM900 evitan la interfaz, pero limitan el control de la cadena de audio y no permiten monitoreo sin latencia. La recomendación es usar un micrófono XLR y una interfaz, te da más flexibilidad para mejorar la grabación después.
Auriculares cerrados para grabar sin fugas
Cuando grabás una voz o un instrumento acústico, necesitás que el músico escuche la pista sin que el sonido del auricular se filtre al micrófono. Los auriculares cerrados como Audio Technica ATH-M20x o los Audio Technica ATH-M50x evitan la fuga de sonido y además aíslan el ambiente, ayudando a concentrarse.
No uses auriculares abiertos para grabar porque el sonido se escapa y arruina la toma. Para mezclar, los auriculares abiertos pueden servir, pero para grabar son un error garantizado.
Monitores de estudio: cuando quieras escuchar lo que realmente grabaste
Si tu cuarto lo permite, los monitores de estudio te dan una referencia más natural de la mezcla que los auriculares. Para un home studio chico, monitores de 5 pulgadas como Midiplus MS5 funcionan bien, o de 6 pulgadas como Midiplus MS6 si el espacio es un poco más grande.
Lo importante es ubicarlos a la altura del oído y formar un triángulo equilátero con tu cabeza. También evitá ponerlos contra la pared porque los bajos se distorsionan. Si no podés acondicionar la sala, los auriculares de referencia combinados con los monitores te dan una idea más fiel.
Mirá nuestra guía sobre posición de monitores para sacarles el máximo provecho.
Accesorios que marcan la diferencia: soportes, filtros y cables
El micrófono necesita un brazo articulado o pie de micro para mantenerlo firme. Un brazo de mesa como Alctron MA614 libera espacio y lo podés mover sin ruido. El filtro pop evita los estallidos de las letras P y B; cualquier filtro de espuma o tela sirve.
Los cables balanceados XLR reducen el ruido, no uses cables de guitarra para el micrófono. También un shockmount para aislar el micrófono de las vibraciones del piso. Son detalles chicos que mejoran la grabación sin gastar mucho.
